La Memoria
Constituye un sistema dinámico para el almacenamiento y recuperación de la información, vital para el desarrollo de cualquier proceso cognoscitivo y para la vida misma.
Varia con el tiempo y depende de gran cantidad de factores internos y externos, capaces de expandirla o limitarla
Es susceptible a la forma en que se recibe la información y al numero de veces que es considerada por la mente, consiente o inconscientemente; a los estímulos que la acompañan el aprendizaje, el estado de ánimo y la motivación reinante.
El estrés, la rabia, la presentación de exámenes, el miedo, entre otros factores, perjudican el proceso de la memoria, desde recibir hasta recuperar la información, y en consecuencia la posibilidad de utilizarla.
Por el contrario, los estímulos positivos, la motivación y la influencia de un entorno nutritivo, influyen positivamente en lo que aprendemos y recordamos.
La atención prestada a los estímulos externos, portadores de información, es especialmente importante en el proceso de memorización. Mantener la atención determina en forma significativa la fijación de recuerdos y la calidad de la memoria; sin atención es difícil recordar.
En muchas ocasiones no hay problemas de memoria si no falta de atención, lo cual es fácilmente comprensible si no hay motivación, ni estímulo.
Cada sentido aporta nuevas dimensiones al saber. Ver, oír, oler, probar, o tocar algo, influye notablemente en lo que recordamos, ya que de manera cierta, nuestra memoria es un registro de percepciones. Los olores, por ejemplo, estimulan directamente el cerebro límbico, lo que nos permite evocar recuerdos.
Conclusión:


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